Un espacio donde podés hablar sin sentirte juzgado. Acompaño a adolescentes que se sienten desbordados, confundidos o solos con lo que les pasa.
Acompaño a personas que se sienten desbordadas, cansadas o sin energía para sostener el día a día. Trabajo desde una escucha cercana y contenida, sin minimizar lo que duele.
La pareja es un espacio sagrado, donde se juegan el amor, los acuerdos y también los conflictos. Acompaño a parejas ofreciéndoles un espacio seguro para volver a escucharse.
La terapia es un espacio cuidado para atravesar pérdidas y separaciones. Trabajo desde una escucha cercana, te ayudo a nombrar lo que duele y soltar lo que pesa.
Acompaño a quienes sostienen todo, pero sienten que se van dejando a ellas mismas para después. La terapia es un espacio propio, sin exigencias ni juicios.
Un espacio para sentirse escuchado, comprendido y acompañado.
La terapia es un espacio propio, confidencial y cuidado.
Trabajo desde una escucha cercana y respetuosa.
Ayudo a poner en palabras la ansiedad, el enojo, la tristeza y el cansancio emocional.
Acompaño procesos de identidad, vínculos, autoestima.
Trabajo con ansiedad generalizada, ataques de pánico y estados de angustia persistente.
Acompaño procesos de depresión, tristeza profunda y desánimo prolongado.
Abordo el impacto emocional del estrés, la exigencia y el agotamiento.
Ayudo a poner en palabras lo que se siente y a ordenar emociones.
Un espacio para empezar a sentirte mejor, a tu ritmo.
Trabajo con conflictos vinculares, desgaste, discusiones repetidas y silencios prolongados.
Ayudo a comprender lo que le pasa a cada uno dentro del vínculo.
Se trabajan los modos de comunicación, los acuerdos y los límites.
Acompaño procesos de reparación, redefinición o cierre, según cada pareja.
Un espacio para cuidar el vínculo y decidir desde mayor claridad.
Acompaño procesos de duelo desde una presencia cercana y sostenida.
Respeto los tiempos de cada persona, sin exigir ni forzar elaboraciones.
Trabajo con el dolor real, el vacío, la tristeza y lo que cuesta nombrar.
Ayudo a darle sentido a la pérdida, te acompaño a transitar el camino.
Un espacio para no estar solo mientras lo que duele se va pudiendo alojar.
Trabajo desde una escucha cercana, profunda y sin juicios.
Ayudo a poner en palabras el cansancio, la culpa, la exigencia y la ansiedad cotidiana.
Acompaño procesos donde la madre también necesita ser cuidada.
Se trabajan el agotamiento, los límites y la sensación de soledad.
Un espacio para volver a encontrarte con vos, sin dejar de ser madre.
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